Pódcast de terror y su consumo

Por: Sthepany Maila

Los pódcast se convirtieron en uno de los formatos de audio más populares en la actualidad, sobre todo, entre las audiencias más jóvenes; se ha revelado que estos producen una sensación de calma y comodidad, lo que ha llevado a que la demanda de estos sea inmensa dentro de plataformas como YouTube y Spotify. Existen diferentes temas que varían según los gustos de cada persona, sin embargo, el tópico más sobresaliente y escuchado actualmente se trata de los casos de crímenes reales y asesinatos. No es sorpresa encontrar a este tipo de contenido tan vigente, desde las pinturas en óleos en el siglo XVI, la literatura y con los audiovisuales, los documentales y programas centrados en crímenes, siempre son los favoritos del público.

Por consiguiente, «el pódcast fue parte de un cambio radical dentro del género de los crímenes reales» (Seth, 2019), resultando atractivo y sumando más espectadores entre los miembros de la Generación Z. No obstante, el gusto que se tiene por estos va mucho más allá, casi cayendo en el ámbito psicológico.

Tanto A. J. Marsden, profesora de Psicología y Trabajo Social, como Gemma Joyce, periodista de datos sociales, realizaron dos investigaciones diferentes, pero ambas trataron puntos muy similares acerca del gusto que se tiene por consumir este tipo de contenido, principalmente porque el público femenino es más propenso a buscar este contenido.

Uno de los primeros puntos resalta la atracción que se tiene en descubrir las motivaciones principales detrás de los actos de violencia que los criminales llegan a actuar, el funcionamiento de una mente retorcida y la ejecución de los actos más horripilantes, asquerosos y mórbidos; «queremos entenderlos porque tenemos miedo», señaló Marsden.

Sumado a lo anterior, el escuchar, ya sea desde nuestra habitación o la comodidad de un sillón, produce una distancia segura similar a lo que se produce cuando se mira una película de terror, al observarlo todo desde un espacio en el que se puede sentir seguro o segura.

Otra de las razones que se les suma es el instinto de supervivencia que se genera al oír sobre asesinatos. Amanda Vicary, profesora asistente de Psicología en Illinois Wesleyan University, expresó que las mujeres consumen este contenido porque temen convertirse en víctimas de crímenes en mayor grado, por lo que buscan cómo evitar estos ataques.

Los consejos que se obtienen al recopilar la información por medio de estos pódcast pueden tener ciertos efectos positivos, desde cambios dentro de la rutina que permiten mantenerse más seguro; de igual manera, las comunidades en redes sociales posibilitaron la interacción entre seguidores que disfrutan, comentan y debaten sobre cada episodio.

No obstante, esta información llega hasta cierto punto, ya que pronto se puede generar paranoias, sufrir pesadillas, se elevan los niveles de ansiedad y la capacidad de asumir riesgos (aunque estos sean mínimos) van disminuyendo al exponerse a largo plazo a los pódcast —y otros contenidos— acerca de crímenes reales. Si bien no todas las personas se ven afectadas de la misma manera, es posible que cambios en el estado de ánimo y el deterioro de la rutina sean imprescriptibles.

Referencias:

Joyce, G. (2019). Por qué a las mujeres les gustan los podcasts sobre crímenes. Brandwatch.  http://bit.ly/3ZfqaQV/

Lendoiro, F. (2022). La música, podcasts y playlists que eligen los jóvenes Generación Z y define su perfil consumidor. El Cronista. http://bit.ly/3lHGdt4/

Seth, R. (2019). ¿Qué se esconde detrás de nuestra obsesión por las series y los pódcast sobre crímenes de la vida real? Vogue. http://bit.ly/3LS4qri/

Smith, P. (2018). Así reacciona tu cerebro al ver o leer historias de crímenes reales. El HuffPost. http://bit.ly/40iDi9k/